Como en todas las actividades humanas, en el montañismo existen reglas generales que todo excursionista debe conocer y respetar, las cuales involucran tanto el cuidado de la naturaleza como las normas de convivencia con otros excursionistas.

Es muy importante cuidar el medio natural por el que circula, y esto puede estar dado por las medidas básicas, que pueden ser:

Reglas básicas:

  • No arrojar basura en los caminos ni residuos de ningún tipo.
  • No maltratar a los animales que puedan ser encontrados en su hábitat natural durante la excursión.
  • No molestar a otros senderistas con ruidos fuertes o música alta, el objetivo es estar en contacto con la naturaleza.
  • No prender fogatas en los sitios que lo prohíban, y en los que lo permitan, hacerlo de forma segura y asegurarse de dejarlas correctamente apagadas.
  • Evitar dañar a las plantas que forman parte del ambiente natural del sendero.
  • No contaminar lagunas o ríos con basuras, desechos y químicos.
  • No pescar o nadar en los lugares en que esté prohibido.
  • Respetar las señalizaciones y las indicaciones de los caminos.
  • Respetar cualquier otra medida específica del lugar o la zona.

Si se siguen estas reglas y otras mucha que existen, se mejora la calidad de la experiencia y se garantiza la sostenibilidad del montañismo, dando la posibilidad de poder practicarlo por muchos años sin dañar la naturaleza ni el medio que nos rodea.

Es por esto que los amantes de lo natural y del montañismo en sentido en general, deben procurar cuidar del entorno para que las futuras generaciones puedan disfrutar de esta apasionante actividad, que nos lleva un poco de vuelta a nuestras raíces y a nos remonta a nuestros antepasados. El senderismo nos conecta con lo esencial de la vida, con la madre naturaleza, y nos acerca, un poco más, a nuestro “yo” interior.